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REFLEXIONES SOBRE MALTRATO

Considerando el actual debate social sobre el maltrato en la familia, mucha gente piensa que es un asunto privado en el que el estado no debe intervenir. A lo largo de estas líneas se invita eflexionar sobre el tema

.Un hecho que se repite hoy en la mayoría de países occidentales es que las denuncias de casos de violencia familiar representan tan solo una pequeña parte de las verdaderas dimensiones del problema. Este es un hecho tradicionalmente descrito con una metáfora, la del Iceberg de la violencia familiar.

 

La metáfora del iceberg  destaca el hecho de que la mayoría de las víctimas de la violencia familiar son invisibles socialmente, se encuentran sumergidas en su propio silencio y en del entorno social que les rodea. Y se hace necesario un cambio en el clima social que permita ir diluyendo poco a poco el iceberg de la violencia familiar. Actualmente estamos en un momento en el que podemos dar un paso adelante, y lo haremos si nos comprometemos más con la prevención y denuncia de estas situaciones familiares, que ciertas personas aún ven como normales.

 

Día a día muchas personas sufren en silencio una violencia familiar que viene acompañada del silencio del entorno social, con lo que se hace necesario reflexionar sobre las actitudes sociales y culturales (que resultan ser permisivas y no comprometidas), sobre la vida familiar y la violencia que en ella se da; en la búsqueda de un camino que nos dirija hacia la prevención de un problema social cuyas consecuencias van más allá de los probados daños individuales, afectando también  a la salud global de la sociedad en su conjunto.

 

Los sentimientos de vergüenza, los miedos a represalias, la falta de información acerca de los derechos legales, la falta de confianza o miedo al sistema legal, o los costes legales hacen que con frecuencia las madres o padres sean reacios a denunciar incidentes de violencia familiar, ya sean por parte de sus cónyuges como de sus hijos.

 

La metáfora trata de reflejar las grandes diferencias entre los datos de incidencia registrados (casos que se denuncian) y la incidencia real estimada (casos totales que se supone que se dan), pues los casos registrados son sólo una mínima parte del problema social que es la punta del iceberg, y que para muchos aún es una cuestión privada. La idea arraigada de la privacidad de la vida familiar tiene como consecuencia una gran reducción del sentido comunitario de responsabilidad en el cuidado y protección de los miembros más vulnerables de las familias, por eso cierta gente defiende que los problemas de su familia son asuntos privados que van más allá de la responsabilidad y compromiso colectivo. En cierta manera estamos acostumbrados a esto, y hoy día se hace necesaria otra perspectiva de vida en la familia y en la sociedad.

Los niveles de tolerancia social de la violencia familiar son aún muy elevados en nuestra sociedad. Todavía existe el estigma social rodeando al abuso y violencia de todo tipo, lo que lleva a que existan reticencias para buscar o aceptar ayuda. Vivimos en una sociedad que se resiste a creer que la violencia familiar se da con frecuencia y que la familia es un nido de conflicto. Son tabúes, mitos, miedos, actitudes  que ayudan a explicar la supuesto invisibilidad de la violencia en el hogar y el elevado grado de tolerancia social hacia este problema.

 

Yo conozco varios casos extremos: el de las madres que no denuncia la violencia de sus hijos por miedo al “qué dirán” y el de madres que pregonan a los cuatro vientos barbaridades sobre sus hijos, estigmatizándolos de cara al entorno próximo.

 

Hay que apoyar a Blumer cuando dice que un problema social, como es la violencia familiar, no existe para una sociedad hasta que esta no lo reconoce como tal y decide hacer algo al respecto. El descubrimiento de la violencia familiar ha sido un proceso lento y reciente, que tuvo lugar de forma progresiva: primero vio la luz el maltrato infantil y posteriormente la violencia conyugal y el maltrato a ancianos; y hoy día estamos en un momento histórico idóneo para  seguir avanzando hacia una mayor comprensión de los problemas que se dan el la familia  y hacia un mayor compromiso social que impida el consentimiento y ejecución de este tipo de acciones.  La visibilidad social del fenómeno se ha incrementado en las últimas décadas, pues la tolerancia social hacia esos problemas se ha ido reduciendo, aunque queda mucho camino por recorrer. Debemos ir desde la preservación actual de la privacidad familiar hacia una preservación de la integridad de las víctimas.

 

Es fundamental un cambio de actitudes de las instituciones y de la sociedad en general, hay que avanzar hacia una mayor sensibilidad social y una mayor intolerancia ante la violencia en la familia. Se necesita un compromiso social que transmita la idea de que la violencia en la familia no debería tolerarse en una sociedad civilizada. Una mayor sensibilización conduce a un mayor número de recursos (programas de intervención, servicios o centros de información o atención directa, formación de profesionales, promoción de líneas de investigación, servicios especializados, grupos de apoyo, centros de acogida, apoyos económicos) así como la promoción de iniciativas y normativas legales y penales.

 

Desde una educación preventiva y desde la intervención socio comunitaria podemos contribuir a romper las barreras que hacen invisibles a miles de casos de violencia familiar. Hay que buscar un mayor compromiso social y comunitario, buscando una actitud preactiva del conjunto de organizaciones que componen el tejido social.

Publicado por Choliko el 3 de Mayo, 2008, 0:55 | Comentar | Referencias (0)

OVIEDO O CÓMO ECHAR ABAJO UN PROYECTO DE CIUDAD

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La capital del Principado también se declaró ciudad educadora en su momento, pero existen diferencias en el desarrollo de su proyecto de ciudad si la comparamos con otras ciudades también educadoras.

Oviedo es una ciudad asociada desde 1992 a la Asociación Internacional de Ciudades Educadoras (http://www.edcities.bcn.es)

Sin embargo, la iniciativa arranca en Octubre de 2001 con una jornada que se celebra con el título de “Proyecto educativo, Ciudad de Oviedo” y bajo el lema “construir ciudadanía-crear identidad”.

Entre Octubre de 2001 y Enero de 2002 se formó un equipo multidisciplinar integrado por una socióloga, una pedagoga y un psicólogo que tenían el cometido de reunir y organizar en un informe la oferta educativa existente en Oviedo.

A principios de 2002, el Ayuntamiento de Oviedo, por iniciativa de la Concejalía de educación, decide dar un impulso decisivo al proceso de elaboración del Proyecto “Oviedo, ciudad educadora”. En enero se invita a ONG,S ,instituciones, entidades, asociaciones, colegios oficiales, prensa, etc. para que se incorporen al proceso de elaboración del proyecto. A su vez el equipo de la Universidad, se encarga de orientar metodológicamente el proceso. Se solicito el trabajo de un profesor de la Facultad de Pedagogía, que ayudado por dos becarias logró diseñar un proyecto de ciudad para Oviedo, que finalmente no fue implementado.

El 7 de marzo de 2002 se convoca una primera reunión de carácter informativo a la que acuden más de 100 personas. Se hace la presentación del proyecto y su significación para el municipio, así como el pan previsto. Se construyen también los grupos de trabajo que han de realizar el diagnóstico inicial de las necesidades y las propuestas de actuación pertinentes.

El profesor solicitado para diseñar el proyecto fue José Luís San Fabián, que muy atentamente me ha explicado como fue el proceso de diseño y preaplicación del proyecto de ciudad, y me ha proporcionado una copia del proyecto, que resumiré a continuación.

El profesor comienza la entrevista aludiendo a que el Ayuntamiento de Oviedo se metió en esta historia sin ningún tipo de convencimiento, con la única intención de darle bombo al asunto antes de las elecciones municipales de 2003. También manifiesta que al estar metidos en el tema de las ciudades educadoras, se veían obligados a hacer algo y que por eso le pidieron la ayuda ( cosa que no se realizó hasta bien avanzado el proceso).

Antes del 2003 todo iba por buen camino: se trajo a gente que estuvo implicada en el PEC de Barcelona (Jaume trilla y otros) y se hicieron dos congresos, aunque no se decidieron a sacarlo adelante a partir de ese momento. Estas eminencias catalanas fueron las que aconsejaron al profesor San Fabián para que diseñara un proyecto de ciudad.

El profesor puso dos condiciones para realizar su trabajo:

- Realizar un diagnóstico de necesidades, al igual que se hizo en Gijón.

- Seguir unos criterios metodológicos mínimos que estuvieran enunciados.

El profesor intenta partir de un planteamiento más o menos coherente: en la ciudad existen recursos educativos, pero la gente no los conoce.

Y aquí es donde empiezan los problemas pues hacer un diagnóstico supone además de detectar necesidades, detecta las carencias, y esta fue una cosa que no gustó a la Concejala de Educación del Atyuntamiento, que asistió a todas las sesiones de detección de necesidades a condicionar la libre expresión popular y a emitir orientaciones en un proceso que se supone que es popular. La obsesión de la política era no detectar necesidades y por lo tanto, no hacer autocrítica de la ciudad y de su política ciudadana.

Ella tan solo lo quería usar este proyecto en aquella precampaña como un plus de rentabilidad electoral (hay que recordar que de aquella se estaba construyendo el Palacio de los niños).

El Palacio de los niños era la otra obsesión de esta mujer, que quería pivotar todo el proyecto de ciudad educadora sobre esta instalación. Que hubiera sido de nuestra economía personal si cada vez que quisiéramos acometer algún acto educativo de ciudadanía tuviéramos que pagar seis euros para entrar al local municipal.

Es evidente que todo proyecto educativo de ciudad debe extenderse a lo largo de la ciudad, aunque según los antecedentes de actuaciones municipales en este tema, las acciones en vez de extenderse se comprimen a unos barrios muy concretos.

El profesor San Fabián ese mostró dispuesto a participar en el proceso como un ciudadano más, no cobrando por ello; pero sí solicita la participación de dos Licenciadas en Pedagogía para que realicen el diagnóstico y análisis de necesidades, y así emitir un informe final. Las dos becarias sí estarían remuneradas, a lo cual la Concejala accedió.

El profesor, en la entrevista manifiesta que se decidió a tirar para adelante, aunque con desconfianza, pues el clima no era el adecuado (vio como se intentó beneficiar a los colegios concertados en el desarrollo de actividades educativas y se asombró cuando la Concejala fue a las mesas de participación ciudadana a coartar). Este profesor sabía que en el fondo iba a ser dificilísimo llevar a cabo un proceso limpio y de calidad, pero aún así tiró para adelante, pues también estaba en juego su prestigio y para una vez que solicitaba a la Facultad para hacer algo se mostraron dispuesto a trabajar.

Se procede a realizar una presentación pública del PEC de Oviedo, al que acuden más de 100 personas de todos los colectivos implicados. La idea era construir cuatro grupos por sectores de edad, es decir, se iban a detectar las necesidades de la infancia (al final se formaron dos grupos), de la juventud, de los adultos y de los ancianos, aunque finalmente los grupos trabajaron todos los ámbitos. Hasta ahora parece que solo le han dado importancia a las necesidades de los ancianos, que forman el grupo más numeroso.

Se invitó a gente de todos los sectores (médicos, arquitectos, ingenieros, cronista oficial de la ciudad, profesores, sindicalistas, etc.). De partida no se quiso invitar a expertos, pues no se pretendía basar el diagnóstico en lo que dijeran los expertos, sino la gente de a pie.

Desde los cuatro grupos de trabajo se deberían trabajar todas las áreas transversales: educación para el ocio, para las nuevas tecnologías, intercultural, patrimonio y cultura popular, coeducación, educación ambiental, para el trabajo, para la paz y la solidaridad, para la salud, para la participación y convivencia, atención a discapacitados.

Los participantes se fueron adscribiendo a los grupos según sus intereses. A cada grupo se le asigna un coordinador, que tenia la función de convocar reuniones, moderar las sesiones y servir de enlace con los coordinadores del proyecto.

Se hicieron unas propuestas que marcaron las líneas de actuación a seguir.

De las 22 líneas de actuación se propuso dar una priorización a algunas de ellas, que finalmente no se hizo. Solo pasó el corte la priorización del tema de los valores.

La Concejala acudió a estar sesiones a controlar que no le desbordara el asunto, pues podrían aparecer criticas a la política municipal en uno de los momentos que más podría perjudicarle, la precampaña electoral. Hay que decir que ciertas asociaciones, como reciben ayuda municipal, participaron poco y no fueron capaces de extraer una crítica productiva a las sesiones. Muchas estuvieron presentes pero poco participaron.

Se pretendía hacer territorio por todos los ámbitos, y temas como el de la peatonalización chocaban de frente con la política municipal, como también se chocó en muchos otros temas ( asturianu, medio ambiente, etc). Este fue el momento en el que la Concejala empezó a ver que era peligroso darle voz a la ciudadanía, y así seguimos, callados y olvidados.

Se propuso empezar por señalar cuales son las señas de identidad y los valores que nos han de mover, es decir, responder un poco a la pregunta: ¿Hacia donde queremos ir? A continuación lo que debemos observar son cuales son las necesidades educativas de la ciudad, y para ello nos moveremos en dos polos:

- ¿Qué necesitamos en cada uno de los ámbitos?

- ¿Qué tenemos? Siempre con visos a la mejora o a la creación de nuevos recursos.

Es destacable lo que se perseguía con esta metodología, que significaba no basarse en las necesidades detectadas por los expertos, sino que se basaba en lo que detecten los propios ciudadanos, ampliándose así la cobertura de la democracia.

Se volvieron a enfrentar dos concepciones distintas: la Concejala que sostenía que la política municipal no es cosa de los ciudadanos, y el profesor, que abogaba por que fuesen los ciudadanos quienes manifestaran esas necesidades.

Se podría haber sometido el PEC de Oviedo a debate en los Centros sociales municipales, para que en vez de 100 personas lo hubieran conocido 100.000, pero el caso es que se oculto el documento y se tiró por otro camino, lleno de acciones aisladas y con claro corte elitista.

Hubo una reunión final para hacer una puesta en común de las conclusiones. La Concejala prometió poner en marcha:

  • Proyecto de medio ambiente, a través del CPR de Oviedo.

  • El palacio de los niños.

  • La participación infantil.

Se acabó el dinero para el desarrollo del proyecto y se puso como excusa que ya continuaría la gente del Ayuntamiento desarrollando acciones educativas en la ciudad.

Al final pasaron las elecciones, el partido en el poder sacó una buena rentabilidad al asunto y si te he visto no me acuerdo.

El profesor resalta que lo positivo de todo ha sido la experiencia adquirida y lo más negativo la asunción política que fue de cero patatero. Añade que la gente que participó con ilusión se quedó frustrada y que se confirmaron sus peores augurios: la Concejala no cree en la participación ciudadana y no están dispuestos a que sean los ciudadanos quienes marquen la agenda. El trabajo fue interesante pero la falta de voluntad política lo abortó.

Tan solo buscaban el impacto mediático, pero no buscaban realizar acciones de gran calado. La Concejala también prometió divulgar el documento pero no lo hizo.

En realidad, en Oviedo no hay un PEC conjunto e integrado, sino que hay un conjunto de acciones aisladas con impacto mediático, asegurándose con ello que no se cuestione la política municipal.

Publicado por Choliko el 26 de Junio, 2007, 10:35 | Comentar | Referencias (0)

Programa de asesoramiento e intervención con padres adolescentes

1. INTRODUCCIÓN TEÓRICA SOBRE EL TEMA

 

      Ríos González (1994) (En Cerval Nieto (2005): “Orientación e intervención familiar”. Educación y futuro, 13, 83-100), hace bastantes años ya, nos dio una definición de Orientación familiar, y la definía como “un conjunto de métodos, técnicas, recursos y elementos encaminados a fortalecer las capacidades que tienen como objetivo el refuerzo de los vínculos que unen a los miembros de un sistema familiar para que puedan alcanzar los objetivos que tiene la familia como agente o institución educativa”.

 

      Ante un evento tan estresante como es el embarazo o preembarazo de una adolescente, toda intervención que realicemos tendrá en cuenta las necesidades detectadas  en la pareja de futuros padres, la particularidad de cada una de las familias y se dirigirá más hacia el asesoramiento y la intervención, que hacia la prevención de un problema que para la mayoría de destinatarios de este programa ya está en marcha. En un principio, el papel de nuestra orientación familiar no es preventivo (para ello tenemos las campañas gubernamentales que en el caso de la educación sexual son escasas) sino que sirve a las familias como punto de apoyo a sus posibles carencias, sea mediante asesoramiento o mediante la facilitación de recursos para su correcto desenvolvimiento.

 

 

      Para Ríos González existen tres niveles de intervención, y en el programa que yo presento usaremos los niveles de asesoramiento y terapéutico (pues lo que debemos hacer es dar atención a madres y padres prematuros que en muchas ocasiones se nos presentan con el bebé bajo el brazo).  Del nivel de prevención ya se está encargando la Consejería de Bienestar social, y sería básico realizar una adecuada prevención primaria, aunque muchas veces poco se puede hacer ante un problema que aparece tan de repente. El fin último será la búsqueda del equilibrio y el desarrollo óptimo de los miembros y del grupo familiar.

 

      Deseo moverme en un contexto en donde se use el modelo por programas, que Repetto y otros definen como “ un diseño teóricamente fundamentado que posibilite las intervenciones psicopedagógicas que pretenden lograr unos determinados objetivos dentro del contexto educativo, familiar o comunitario, y que ha de ser sistemáticamente evaluado en todas sus fases”.

      En definitiva, mi programa se caracteriza por:

-          Estar dirigido a grupos de sujetos (parejas de adolescentes y padres de ambos), no a individuos aislados.

-          Por ser una intervención directa del educador, que les orienta a lo largo de este etapa novedosa y a la vez estresante en sus vidas.

-          Por contemplar la evaluación del programa como parte de la intervención. La actividad está planificada y orientada a unos objetivos de asesoramiento y terapéuticos, según sea el caso.

 

 

            Pero la orientación no solo conlleva actuar de cierta manera, sino que lleva implícita una determinada forma de plantear la intervención. En este caso me voy a guiar por una concepción de familia desde el modelo sistémico, dando por hecho que los subsistemas en los que están estos menores y sus padres están relacionados con el entorno social, por lo que será importante disponer de apoyos sociales consolidados. Otra cuestión importante a tener en cuenta es tener presente que cada familia y cada entorno requerirá un ajuste diferente y que el punto de partida son las características familiares que motivan la intervención.

 

 

      Pretendo poner en marcha un programa de asesoramiento e intervención terapéutica con padres prematuros, para que junto a sus padres logren sacar la situación adelante de la manera más correcta. En España las únicas referencias sobre programas de este tipo las encontramos en la página Web de una asociación granadina, llamada Hogar 20, cuya página Web es: http://hogar20.tupatrocinio.com, con la que me puse en contacto para ver si me podían enviar una copia del programa. Al final me enviaron un resumen de los programas que desarrollan con menores conflictivos y con padres prematuros que me ha sido de utilidad.

 

 

  1. NECESIDADES FAMILIARES A LAS QUE SE PRETENDE DAR RESPUESTA CON EL DESARROLLO DEL PROGRAMA.

 

            El asesoramiento inicial puede consistir en  ayudar a descubrir qué es un proyecto personal, en que ámbitos pueden encontrar los asesorados proyectos interesantes acordes a su situación, cómo orientarlos, cómo diseñarlos. El asesoramiento posterior suele consistir en algunas ayudas necesarias para poner en práctica uno o más proyectos personales y será una valiosa ayuda para enlazar proyectos personales de miembros de la misma familia.

 

 

            Los proyectos comunes de familia pueden diseñarse a partir de iniciativas relacionadas con proyectos personales del padre, de la madre o del nuevo hijo, o puede surgir por iniciativa de los padres, diseñándolos y realizándolos ellos solos. Habrá que detectar cuáles son las necesidades particulares de cada caso (que afectan a más de una familia), y para ello podemos hacer un análisis de las necesidades que tengan, para así ver sobre qué campos actuar.

 

      El embarazo en la adolescencia es visto como un problema de fracaso en el adolescente y como una vía de entrada a la pobreza, sobre todo si no hay garantías de apoyo en la familia extensa. Habrá que analizar convenientemente cuál es la situación familiar mediante una evaluación del ambiente, que analice:

-          Las formas de comportamiento familiar que facilitan el adecuado funcionamiento de la familia.

-          Las relaciones bidireccionales  y de interacción que se establecen entre la pareja de jóvenes, y entre estos y sus padres.

-          Las posibles necesidades familiares.

-          La conveniencia de apoyos  procedentes de los Servicios Sociales y que amparen la nueva situación que han de afrontar ambas familias.

 

 

Para evaluar correctamente a estas familias debemos tener en cuenta las dimensiones más relevantes del campo familiar, que son:

-          Dimensión estructural: Tamaño familiar, nivel socioeconómico, tipo de viviendas, etc.

-          Dimensión actitudinal: Valores que rigen a las familias, características de las personalidades de los padres e hijos, actitudes, como perciben las cosas, etc.

-          Dimensión comportamental: Estilos educativos de los padres y comportamientos concretos que muestran tanto padres como hijos al interactuar mutuamente.

 

 

No deberíamos descuidar el análisis del desarrollo de los menores afectados, que nos indica el grado de afectividad existente y la corrección de la conducta de los hijos con sus padres, tanto dentro como fuera de la familia. Se pueden analizar:

  1. Las circunstancias familiares y la conducta de los hijos (influencia de la interacción familiar sobre los hijos y sobre sus patrones de socialización, la influencia de estos patrones sobre el rendimiento escolar de ambos menores, diferencias en el comportamiento de los hijos según el tipo de familia del que provengan).

  2. Conductas, actitudes y características personales de los padres, que influyen en los estilos educativos, en los valores familiares y en la conducta de los hijos (control, apertura, flexibilidad, conformidad, composición, tamaño y estructura familiar).

  3. Relaciones entre padres e hijos: Se analizan las pautas de crianza de los hijos, la cohesión familiar, la influencia de la calidad de la interacción padres-hijos en el desarrollo de estos, en su rendimiento escolar, en su autoconcepto, personalidad, etc. y se tienen en cuenta variables estructurales como la clase social, el tamaño de la familia y el sexo, etc.

  4. Similitudes y divergencias entre las actitudes de padres e hijos: aspectos que influyen en los acuerdos y desacuerdos entre padres e hijos y la influencia de estos en la calidad de la relación.

 

            Es obvio que aunque los principales afectados sean estos menores, la intervención no puede ir dirigida solamente a ellos, pues los patrones que les estén o le hayan transmitido los padres a cada menor determinan en gran medida los patrones de conducta que tengan éstos.

 

Los datos dicen que el 18% de adolescentes han realizado sexo antes de los 15 años. El número crece hasta el 66% en adolescentes no casadas y menores de 19 años. A los 20 años, el 75% de mujeres y el 86% de varones son sexualmente activos. El porqué de que practiquen sexo y sin anticonceptivos es un tema de discusión permanente. Estos son datos que debería tener en cuenta la Consejería, si es que pretende acometer alguna acción de educación o prevención sexual en los colegios o desde las asociaciones que amamanta.

 

Los factores que contribuyen a la precocidad de estos actos son:

  • Fertilidad del adolescente, que aparece 4 o 5 años antes de madurar emocionalmente.

También contribuye a anticipar tal precocidad la cultura en la que viven,  donde los compañeros, la TV, el cine, la música y las revistas transmiten una idea del hecho sexual como algo exento de problemas y con yo creo que con demasiada naturalidad.

  • Se da una clara falta de información desde el ámbito familiar acerca de ciertos comportamientos sexuales y de sus consecuencias (embarazos, enfermedades y efectos psicosociales). La información que reciben procede de canales desinformados o de su grupo de iguales, que viven en un desconocimiento similar.

 

El riesgo potencial para las niñas adolescentes de llegar a quedarse embarazadas incluye:

-          Los tempranos contactos sexuales.

-          El uso temprano del alcohol y otras drogas, salir de la escuela o la carencia de grupos de apoyo, etc.

-          La carencia de interés en la escuela, familia o actividades comunitarias.

-          Percibir pocas o ninguna oportunidad para el éxito.

-          Vivir en comunidades donde los embarazos tempranos son comunes.

-          Crecer en condiciones empobrecidas.

-          Haber sido víctima de un ataque o abuso sexual, o cuando sus madres les hayan dado a luz antes de los 19 años.

            La edad de inicio de las relaciones sexuales es un indicador de actividad sexual que se ha usado siempre con los adolescentes. La prevención del embarazo y de las Enfermedades de Transmisión Sexual no es sencilla, pues no emplean bien los métodos o no han recibido una información oportuna. El inicio precoz de las relaciones exige que los adolescentes se enfrenten a cuestiones y tomen decisiones, para las que pueden no estar preparados psicológicamente. El riesgo de problemas durante el embarazo está ahí, y podríamos sumarle cuestiones relacionadas con la depresión posparto.

 

El embarazo adolescente es un fenómeno causado por múltiples factores, principalmente de orden psicosocial, dándose en todos los estratos sociales pero siendo diferente en cada caso. La prevención en la escuela se hace necesaria, sobre todo en poblaciones en las que este problema tenga gran incidencia; los pediatras y los maestros de esas zonas (y de todas en general) deberían ser quienes tomaran las riendas de la prevención (sea de tipo sexual, racial o de otro tipo) para que los problemas que se nos presentan a los orientadores fueran menores en número y en incidencia.

 

 

 

3. OBJETIVOS QUE SE PRETENDEN CONSEGUIR CON EL PROGRAMA

 

      Este tipo de embarazos, que en la mayoría de ocasiones no está planificado ni es deseado por los jóvenes genera un impacto negativo sobre la condición física, emocional y económica de estos menores, cambiando de forma radical la configuración de sus vidas a partir del mismo momento de la concepción. Por estas razones se considera a este tipo de embarazo como un embarazo de alto riesgo.

 

      Lo es por la singularidad de la etapa adolescente, una etapa de transición psicosocial que le lleva de ser un niño a ser alguien mayor, y que le hace comportarse de una forma nueva consigo mismo y con el entorno que le rodea. No son pocas las tareas psicológicas y sociales a las que debe someterse para llegar a ser un adulto, y éstas hacen que su desarrollo sea más frágil y peligroso, sobre todo cuando se presentan situaciones que en principio son desestabilizadoras, como es este caso.

 

 

      El embarazo supone para ellos un grave riesgo biológico, psicológico y social, tanto para la madre como para el niño; Por ello será importante garantizar, como demuestran los estudios de Turner y colaboradores (1990), el apoyo del padre durante el embarazo y tras el mismo, y de los padres de la nueva madre que le darán apoyo instrumental o ayuda real en las tareas de cuidado del nuevo bebé. Y con esto se nos presenta el primer objetivo:

 

CONSOLIDAR LA RED DE APOYOS SOCIALES DE LA NUEVA PAREJA, con estos objetivos específicos:

-          Preparar a los padres de la menor para disponer de esos apoyos  a su hija.

-          Preparar al padre del bebé para poder dar una ayuda real a su hijo/a. El apoyo del padre parece central, pero a falta de éste, el apoyo de un confidente íntimo puede ser también efectivo.

-          Preparar al resto de familiares significativos de las madres jóvenes para darle apoyos y ayudas cuando sea necesario.

 

            Los programas preventivos de Orientación sexual que se llevan a cabo en las escuelas no están logrando los resultados deseados, y lo mismo le ocurre a los programas que desarrollan los Centros de Planificación familiar. Por tanto, se hace necesario elaborar programas preventivos en los niveles secundario y terciario, para que las repercusiones a corto, medio y largo plazo de esta tipología de embarazos sean lo menos graves posibles, tanto para el hijo como para los padres.

 

            Considero como necesaria la orientación para la vida familiar, sobre todo de los menores que van a ser padres o lo han sido recientemente, pues la familia es el primer contexto social que acoge al individuo. Ante acciones así deberíamos anticiparnos y dar a los padres formación y asesoramiento para recibir adecuadamente a su hijo, máxime cuando se trata de adolescentes.

 

            Se pretende como segundo objetivo facilitar los procesos de desarrollo y del comportamiento en el hogar, conocer los patrones y los procesos vinculados a la vida en pareja y en familia, adquirir habilidades para la vida en familia, desarrollar su potencial para desempeñar roles familiares y facilitar el desarrollo de habilidades  de cohesión y resistencia en la familia. Siempre partiremos de un enfoque multidisciplinar en su enfoque y desarrollo teórico y multiprofesional en lo referido a la práctica. Es decir, buscamos darles un asesoramiento inicial para que descubran en que consiste un proyecto personal compartido.

 

 

            En el nivel de asesoramiento (que responde a la necesidad de potenciar las capacidades básicas del sistema familiar para adecuarlas a las necesidades del ciclo vital y de la situación que se avecina) pretendemos alcanzar estos objetivos:

-          Ofrecer criterios de funcionamiento para la familia en este momento evolutivo tan significativo. A los padres se les concienciará de que no estamos ante ningún problema grave y que deben ayudar a sus hijos a lo largo de todo el proceso. A los menores se les darán pautas tanto para educar a su nuevo hijo como para desarrollar un proyecto de vida en familia con las máximas garantías.

-          Descubrir las situaciones que impiden o impedirán un desarrollo normal. Mediante el estudio del medio familiar podemos investigar que posibles necesidades van a tener los menores que estrenan la paternidad. Como en cada familia, el tratamiento será exclusivo para el caso, por eso debemos dar en cada una de las situaciones las mejores oportunidades de desarrollo, ofreciendo apoyos de todo tipo y educando a los nuevos padres en el futuro que les espera

-          Replantearse y reformularse las reglas de interacción y comunicación dentro del sistema familiar. Podemos usar como modelo los estudios hechos sobre sus progenitores para que los menores analicen si lo hacen bien o mal, reflexionen sobre como lo harían, provocando en ellos una introspección de sus personalidades, lo cual beneficiaría al proceso. Dependiendo del grado de dificultad de estos menores para comunicarse o desenvolverse como padres o ciudadanos, nuestras orientaciones serán más o menos duras.

 

 

 

            En el nivel terapéutico se busca elaborar unas nuevas pautas funcionales para las familias afectadas por esta situación. Se busca llegar a:

-           Dotar a la familia de técnicas adecuadas para responder adecuadamente a estas necesidades tan excepcionales que se les presentan. Ello requiere un entrenamiento personalizado a la pareja de menores para hacerles ver que han asumido ciertos riesgos pero que ahora tienen que tirar para adelante. Se les da instrumentos que le faciliten el desenvolvimiento en el cuidado de su hijo y también para moverse por la sociedad en busca de los recursos que sean necesarios. Se les dota de las ayudas necesarias para enlazar sus proyectos personales en uno.

 

-          Enseñar estrategias que aseguren la cohesión familiar. Se les debe comentar que no es oro todo lo que reluce, y que no hace falta más que ver a sus padres, para que sepan que tarde o temprano se van a presentar problemas dentro del núcleo familiar. Como medida de prevención y en busca del establecimiento de lazos (desde el principio) que garanticen la cohesión familiar, se les deben dar instrumentos para mediar, para no perder los papeles y para priorizar el bienestar del grupo sobre el individual.

 

-          Evitar caer en la paralización del proceso. Es necesaria la implicación del equipo orientador, pero también de los menores, pues la terapia ante este tipo de situaciones no puede durar una semana, sino que ha de durar lo necesario, pues solo cuando consideremos que esa familia puede desenvolverse por sí misma y que los apoyos que se le prestan son suficientes, podremos dejar de intervenir.

 

4. CONTENIDOS A DESARROLLAR

 

            Me interesan los niveles de asesoramiento o preparación para la llegada del hijo y el terapéutico, que sirve para asegurar el futuro de la unidad familiar.

 

La distribución de los contenidos  podría ser ésta:

-          En las áreas temáticas: Desarrollo humano (dos sesiones), relaciones interpersonales (dos sesiones), interacciones familiares (dos sesiones), educación para ser padres (dos sesiones), educación en valores (una sesión), organización y control de los recursos familiares. (una sesión).

-          En los procesos: Comunicación (Dos sesiones), toma de decisiones (una sesión) y resolución de problemas (dos sesiones).

 

Los contenidos básicos para las áreas temáticas serán:

-          Personificación e individualización  de la información acerca de la sexualidad y la reproducción como punto de partida.

-          Los proyectos personales: teoría y práctica.

-          Prácticas para aplicar las habilidades en situaciones o circunstancias especialmente difíciles para el sujeto.

-          La familia y su evolución / roles paternos.

-          Teorías sobre el stress y el afrontamiento.

-          Recursos existentes en el entorno.

-          El mundo de los valores familiares.

-          La organización del hogar y la vida profesional o laboral de sus miembros.

 

Los contenidos básicos para trabajar los procesos son:

-          La comunicación en el hogar.

-          Entrenamiento en habilidades sociales, de comunicación, de toma de decisiones y de capacidad de plantear y defender los puntos de vista propios.

-          Habilidades sociales y de comunicación, de resolución de problemas, etc.

 

  1. ACTIVIDADES.

 

Las actuaciones a desarrollar en este programa interdisciplinar serán grupales, y estas son:

-          Intervención psicoterapeútica con los padres adolescentes: Es la más importante y en ella se desarrollan las acciones educativas y de asesoramiento antes comentadas. A los menores se les conciencia de que deben iniciar un proyecto en común y de que van a ser ayudados por sus padres. Se les pueden presentar estudios de caso, ejemplos de otros casos de padres adolescentes, dilemas morales de desenvolvimiento en la familia, etc.

      Actuaremos en los puntos en los que más les veamos flaquear: educación escolar, habilidades sociales o de comunicación, empatía, cuidado de los seres queridos, etc.

 

-          Intervención psicoterapéutica con toda la unidad familiar (abuelos y padres prematuros), pues ellos son la base desde la que partir, si es que son buenos modelos de paternidad. Se puede favorecer la educación de los padres con el menor y de las madres con la menor, habiéndoles orientado previamente. Se pueden realizar Rol-playing, representación de temáticas de interés, etc.

 

-          Orientación socio-laboral, sanitaria y educativa para los adolescentes, procediendo a la derivación a otros recursos y seguimiento de su adaptación a los mismos. Cuando llegue el momento de que los jóvenes vuelen libres, deberán conocer de primera mano cuales son los recursos humanos (individuales o grupales, generales o especializados) a los que pueden recurrir ante la variedad de situaciones que se les puedan presentar  a lo largo del desarrollo de su proyecto familiar.

 

-          Reuniones de coordinación, tanto interna como externa, dirigidas a la evaluación y seguimiento de los casos en colaboración con el resto de Equipos o Entidades que intervienen con las familias o colectivos afectados. Será necesaria una colaboración de nuestro equipo con otros equipos de Orientación que atiendan temáticas familiares, con la Consejería de Bienestar social para hacer los seguimientos, acceso a expedientes, etc. Las reuniones podrán hacerse cada uno o tres meses (dependiendo del volumen de usuarios del programa), aunque la comunicación por teléfono o fax debe ser una constante en nuestro trabajo.

 

-          Revisiones clínicas periódicas de cada caso, en las que participan, un Psicoterapeuta supervisor y los distintos profesionales asignados al programa, para valorar cambios, estrategias terapéuticas eficaces y revisión de procesos, de cara a una más rápida y mejor consecución de los objetivos. Esta reunión sí podría celebrarse cada tres meses.

 

 

Las actividades serán variadas, y entre ellas incluyo:

-          Juegos de roles o Rol playing.

-          Visionado de películas y posterior debate en grupo.

-          Resolución de supuestos prácticos, que sirven para entrenar las habilidades.

-          Cumplimentación de cuestionarios.

-          Visionado de otros Rol playing.

-          Análisis de anuncios televisivos.

-          Identificación de situaciones o acciones.

-          Resolución de dilemas morales.

-          Recogida de información de establecimientos.

-          Resolución de problemas según el modelo.

-          Preguntas individuales y grupales para clarificar conceptos.

 

 

  1. METODOLOGÍA

 

Conviene que sea una metodología participativa, basada en dinámicas de grupo coordinados por un profesional de la Orientación familiar. En estas reuniones los padres participarán con sus opiniones, experiencias, puntos de vista sobre el tema trabajado en cada sesión. Al compartir sus preocupaciones y estrategias están liberando tensión y a la vez aprendiendo, a la vez que enseñan las penurias que hay que pasar para sacar un hijo adelante.

 

 

Los instrumentos empleados para desarrollar el programa son:

-          Servicios o gabinetes de orientación de padres: allí se atiende a sus demandas y se buscan soluciones para los problemas que puedan aparecer, que serán generalmente de integración en el mercado laboral o en un proyecto de vida independiente, pero en común.

-          Asesoramiento familiar en todos los subsistemas del sistema familiar: como antes comentaba, la orientación debe darse a todos los afectados sin excepción (en parte todo dependerá de cuestiones que afectan a la estructura familiar, que puede que sea monoparental, reconstituida o “normalizada”).

-          Orientación de todo el sistema familiar: padres e hijos.

-          Orientación del subsistema parental: padres.

-          Orientación del subsistema conyugal: marido y mujer.

-          Posibilidad alternativa de orientación focalizada en un miembro del sistema familiar como “subsistema”.

 

 

 

  1. RECURSOS

 

            Los recursos materiales tienen que ser diversos, de forma que permitan variar las actividades dentro de cada sesión o de una sesión a otra: dibujos, diálogos familiares, simulaciones teatrales, textos de lectura, ideas a debatir, etc.

A veces podemos usar los recursos audiovisuales, por ejemplo videos que muestran situaciones familiares que son objeto de análisis y discusión.

 

 

Los materiales seleccionados para desarrollar las acciones previstas son:

-          Películas preseleccionadas: que sirven para presentar modelos, tanto adecuados como inadecuados, y que facilitan el juego de roles y promueven la participación activa de los componentes del grupo.

-          Hojas de prueba y supuestos prácticos creados para este programa en concreto.

-          Folletos informativos.

-          Video grabaciones de juego de roles: se presenta de manera clara los diversos componentes de la habilidad que estemos trabajando.

-          Material audiovisual: cámara de video y monitor de TV.

 

Tras el desarrollo de cada sesión conviene ofrecerles a los implicados un resumen con los puntos más relevantes tratados para que puedan repasarlo e ir interiorizando las convenciones correctas.

 

            Será necesaria la participación de todos los implicados en el programa, tanto padres como equipo de orientación; un equipo que está formado por una Pedagoga, una Trabajadora social y una Educadora de familia, que estarán convenientemente coordinadas con el Terapeuta supervisor y con la Consejería de Bienestar Social.

 

 

Los recursos que se pueden emplear para la evaluación bien podrían ser estos:

o        Cuestionario de apoyo social (SSQ), que evalúa la disponibilidad percibida  y como está de satisfecha una persona con el apoyo que tiene disponible. Nos proporciona datos acerca de las expectativas generales y atribuciones sobre sus relaciones personales que tienen los encuestados.

o        Cuestionario de autoestima (AUT-17): Abarca la autoestima familiar, social, emocional, intelectual y física.

o        Cuestionario de apoyo social percibido: Permite obtener información de siete dimensiones: número de relaciones relevantes para los sujetos, tres funciones del apoyo social percibido (emocional, consejo, ayuda) y tres índices de la reciprocidad percibida para cada una de esas funciones, que permiten contrastar el grado de equilibrio de las relaciones.

o        Inventario de calidad de las relaciones (QRI): Contiene 25 ítems que indagan sobre aspectos de cualquier relación íntima y estos aspectos son: apoyo, profundidad y conflicto. La podemos usar para evaluar cualquier relación interpersonal.

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